lunes, 30 de junio de 2008

MARTA ALMAJANO en Granada


Al fin vi cumplido uno de mis grandes sueños: ver a Marta Almajano en directo. La soprano aragonesa grabó unos buenísimos discos con la formación Al Ayre Español en la segunda mitad de los noventa revitalizando -y descubriendo al mundo entero- la zarzuela barroca con autores como Antonio de Literes, también grabó un prodigioso disco de cantatas de José de Nebra, finalmente ella se desligó de este grupo -antes también había grabado con La Romanesca, y, según me contó después del concierto, estuvo muy simpática y guapísima y me firmó la carátula del cd Ay, dulce pena, que guardaré como si fuera una joya de la corona, no volverá a grabar con Al Ayre español-, para lanzarse en solitario con la discográfica Harmoni Mundi Iberica, y con quienes ha grabado esa maravillas como es el mencionado Ay dulce pena -con Juan Carlos Rivero al laud, con quien ya grabara música del Delfín de la música, Luis de Narváez, en una producción de la Junta de Andalucía-, y últimamente Per un bacio, con música del barroco italiano, e incursiones en el diecinueve español con Michel Kiener al pianoforte -en un disco llamado Ay amor... con música de la misma época de este concierto- a quien vimos también en este concierto de Granada dentro de la edición número 57 del Festival internacional de música y danza de Granada y que tuvo lugar en el Hospital Real y que llevaba por título "1808: la España revolucionaria. A dónde vas, Fernando incauto". El programa contaba con obras de Rodríguez de Ledesma, Narciso Paz, Ramón Carnicer, Fernando Sor y Manuel García en la parte vocal y de Arriaga, Scarlatti y Soler en la parte meramente instrumental. Tal y como rezaba el programa del festival "la historia de la canción lírica española está vinculada a los sucesos políticos y bélicos que se desencadenaron a partir del año 1808 como consecuencia de la ocupación de las tropas francesas y de la abdicación de la familia real en favor de Napoleón: la Guerra de la independencia (1808-1814), la restauración de Fernando VII (1814) y la sucesiva persecución de los liberales españoles que habían apoyado al gobierno francés o que, respaldando la casa real borbónica, pedían la institución de una monarquía constitucional". En cuanto a la parte puramente musical del evento la voz de Marta brilló a grandísima altura, y el fortepiano de Michel Kiener estuvo muy atento en las canciones y virtuoso en las sonatas -sobre todo en Scarlatti. El toque exótico lo puso Luz Martín con sus castañuelas, un sonido que nos transportaba a la Corte española del XIX. Como he dicho, al final del concierto hablé un poco con Marta, me contó que Harmonia Mundi Iberica ya no producía discos pero que quizás grabaría este mismo recital con Kiener y otro disco con obras del barroco español.


entrevista en la revista Goldberg: Marta Almajano Entrevista

cantando algo de José de Nebra:Marta y De Nebra

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