martes, 10 de noviembre de 2015

Invisible de Paul Auster.


Hace tiempo que dejó de interesarme la obra de Paul Auster. Muy atrás quedaron mis veinteañeras lecturas de Leviatán y La música del azar. Sin embargo he seguido cada publicación suya, quizás por inercia, por nostalgia o qué sé yo. Brooklyn Follies me pareció un aburrimiento, me salté Invisible y esas egocéntricas obras cuyos nombres no recuerdo, luego volví a él con Sunset Park pero ya no pasé de la página 50. Sin embargo quise leer en inglés y la estantería de la biblioteca no daba muchas opciones, así que saqué Invisible en préstamo -quería pensar que Auster tenía todavía algo que ofrecer, como poco me reiré, pensé-.
Adam Walker es un joven estudiante de segundo año de la Universidad de Columbia que conoce a una singular pareja en una fiesta, Born y Margot -Walker presume de no soportar las fiestas pero allí está-. Walker, en un insospechado giro erudito, trae a escena al poeta provenzal del siglo XII, Bertrand de Born, personaje de la Divina Comedia de Dante, y del que Walker traduce unos versos (demonios, es todo tan horrible, me digo, I love the jubilance of spingtime When leaves and flowers burgeon forth, And I exult in the mirth of bird songs Resounding through the woods). Tras advertir un inusual interés de la pareja, Walker vuelve a encontrarse con Born días después en un bar. Éste propone al joven -pero brillante (?)- dirigir una revista cultural. En un arrebato intelectual de Walker la revista se llamará Stylus, nombre que pretende rendir homenaje a Poe -ay, sacrilegio, no uses el nombre de Poe en vano, me digo-. 
La novela de Walker, "1967",  se divide en tres partes -la de Auster en cuatro-, así la primera parte de la novela de Paul Auster es la  primera parte de la novela de Walker -creemos que estamos leyendo la novela de Auster pero en realidad estamos leyendo la novela de Walker-, y se llama "Spring" (It was a warm spring evening, a soft and beautiful evening wih a cloudless sky overhead, the smell of flowers in the air, and no wind at all, not even the faintest hint of a breeze) -demonios, ¿smell of flowers in the air?, es todo tan horrible...-, escrita en primera persona por el propio Walker, una primera parte que incluye un asesinato, una parodia de reflexión dostoievskiana, una delación y una huida. La segunda parte del libro de Walker -QUE SE LLAMA... ¿"SUMMER"! SÍ, ¡GENIAL!- será leída por un amigo de la universidad de Walker, Jim, a quien confiesa en una carta estar muriéndose de leucemia. Esta segunda parte está escrita en horrorosa segunda persona, alguien se dirige a Walker como tú -sí, ya lo sé, es espantoso  -intento recordar cuál fue el último libro en segunda persona que leí y creo que fue El paraíso en la otra esquina de Vargas Llosa, y fue una experiencia horrible, después le dieron el Nobel- , y la culpa de esto la tuvo el amigo de Walker -que, ¡albricias!, también es escritor- porque es quien le sugiere que si está atascado con la segunda parte de su novela cambie el tiempo y la persona del narrador, y ni corto ni perezoso Walker le hace caso y escribe la segunda parte de su novela en segunda persona. En ella se narra una relación incestuosa, como Paul Auster debe saber Goethe estuvo tentado de escribir algo así, un amor entre hermanos, debido al afecto que tenía a su hermana Cornelia, pero Auster no es Goethe, y entonces Paul Auster escribe unas páginas tórridas, ya había incluido unas páginas tórridas en la primera parte con Walker y Margot, la novia de Born, como protagonistas -pero no le pareció suficiente y quiso añadir unas cuantas más, para bochorno del lector pues las páginas tórridas era lo más ridículo que un escritor podía escribir-, y entonces llega la tercera parte, "The fall", ¡otoño! (pero atención porque esta parte de la novela se la confía Walker a Jim en un sobre y está redactada de forma telegramática y así será Jim -¿Paul Auster?- quien la reescriba ("He had given me his permission, and I don´t feel that turning his encrypted, Morse-code jottings into full sentences constitutes a betrayal of any kind"aunque al final se le olvida que la estaba reescribiendo y leemos unas frases entrecortadas porque Walker se está muriendo y no le da tiempo a terminar el relato ("Tuesday. He spends the entire day walking through Paris. He sees a priest playing cricket with a gang of schoolboys in the Luxembourg Gardens") si bien yo no noto la diferencia de cuando escribía con parsimonia, y tengo que decir que el mayor aliciente de esta parte es que sucede en París -Auster vivió en su juventud en la ciudad de la luz, así que la conoce bien- y entonces Paul Auster se decide a escribir en tercera persona -y lo que es peor, ¡en presente! ahora que caigo, las tres partes están en presente, no, demonios, esto no puede ser realidad, me digo, leer en presente es una fatalidad, una auténtica pérdida de tiempo- que era la que le faltaba ("Walk arrives in Paris a month before his classes are scheduled to begin"), entonces todo encaja, la primera parte en primera persona, la segunda parte, en segunda persona y la tercera parte en ¡tercera persona! Paul Auster tuvo la suerte de que la novela de Walker no tuviera más partes pues tendría que haber utilizado la cuarta persona, y en "The fall" -también "La caída"- Walker se encuentra ¡albricias! a Margot por un lado y ¡al propio Born! por otro, y el lector dirá, vaya, ¿no es mucha casualidad que Margot se fuera a París primero y luego Born se fuera a París después y al final Walker se fuera también a París, por cierto, a hacer unos cursos enigmáticos? Pero eso no es todo, porque al poco de llegar ya Walker llama a Margot y uno piensa, ya está, más páginas tórridas no, por favor, y entonces va y ¿adivinen? ¡Born lo aborda cuando Walker está sentado tranquilamente en la terraza de un bar! Esto es la monda porque un día que estaba aburrido Walker dice, voy a analizar unos versos de George Oppen ("impossible to doubt the world: It can be seen And because it is irrevocable"), demonios, me digo, ¡George Oppen! ahora entiendo por qué nadie lo conoce. Aunque la cosa puede ser mucho peor pues Walker en otra ocasión se pone a escribir unos versos que afortunadamente no vuelvo a encontrar por más que hojeo el libro, y Walker recuerda una y otra vez la escena de la resurrección de la peli Ordet de Dreyer y y entonces mira por la ventana y escribe a su hermana: "To live here is to become a connoisseur of clouds, a meteorologist of whims", y entonces conoce a otros dos personajes, a Hélène, la prometida de Born, y a su hija Cécile, una jovencita que se enamora de Walker, pero claro, Walker tiene que abandonar París de manera forzosa al poco de llegar a causa de Born que es muy malo.
Bueno, pues lo que todos temíamos se hace realidad, ¡hay una cuarta parte!  porque el libro de Walker tiene tres partes y ya las hemos leído las tres con estupefacción pero aún quedaba la cuarta parte del libro de Auster donde Jim tiene que arreglar los cabos sueltos del pasado de Walker. En esa parte final, escrita en primera persona y en pasado -¡al fin algo de cordura!-, Jim se entrevista con la hermana de Walker porque cuando Jim llega a la casa de Walker para la cita que tenían concertada desde hacía meses Walker ya está muerto y entonces Jim le da a la hermana de Walker el  libro de su hermano a leer y esto es todo un disparate, me digo, porque tienen que decidir si publicar o no el libro de Walker a pesar de sus, digamos, inexactitudes. Luego Jim contacta con Cécile en París -porque Jim era el que faltaba que fuera a París- para obtener información sobre Born, y entonces ella le da a leer unas páginas de su diario cuando, muchos años después de aquel 1967 parisino, se reencuentra con Born en el Caribe -la señora va al Caribe para tres días y se lleva unos libros de ¡Vila-Matas y Thomas Bernhard!- y Born le propone que escriba una novela de su vida  ("And now I´m thinking novel, I understand that limites possibilities have suddenly opened up to us. We can tell the truth, yes, but we´ll also have the freedom to make things up") y entonces uno piensa que todo el mundo en este libro quiere escribir una novela sobre alguien o sobre sí mismo o sobre alguien que escribe una novela sobre sí mismo o sobre el que escribe la novela, pero claro, cambiando algunas cosas, como cambió Walker que no era Walker o Jim que no era Jim o pretende Born que no es Born o aquella relación que no era tal relación o aquel asesinato que no sabemos..., o en realidad hacer creer que ha inventado algunas cosas que en realidad no han sido inventadas..., un lío, vaya.
Entonces creemos que vamos a averiguar la verdad de todo, en fin, la verdad sobre Born, es decir, que Born era en realidad un (spoiler) ¡espía! Y con ese diario en el que se desvela sin querer desvelarse, aún digo que muy torpemente por parte de Born, la influencia que tuvo Born en -¡spoiler!- la  muerte del padre de Cécile, o mejor dicho, de su coma, es decir, que Born dice a Cécile que en la novela de su vida podía Cécile inventar alguna cosa como que uno conocía a otro y eran espías los dos y que ese uno mata al otro estropeando los frenos del coche o así, pero no fuera a pensar que esos dos -spoiler...- eran en realidad él y su padre, no, qué va, y uno dice, pero esto qué demonios es, y acaba el libro de Paul Auster.

3 comentarios:

Toni dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Toni dijo...

El libro de Auster tiene pinta de ser infumable pero su reseña - o lo que sea - es divertidísima.

Saludos desde el Mediterráneo.

PD: Nadie en su sano juicio se lleva un libro de Bernhard al Caribe, como bien sabemos los lectores de Bernhard, y mucho menos un libro de Vila-Matas.
PD2: No es usted el único que sospecha que Auster es un fraude. Es muy probable que gane el Nobel.
PD3: Sería de agradecer una reseña - o lo que sea - suya de un libro de Murakami.

kovalski dijo...

muchas gracias, señor Toni, me alegra que le gustara mi esperpéntica reseña. El Nobel a Auster certificaría lo sospechoso de su talento. He intentado comentar más de un libro de Murakami, puede que incluso lo haya comentado y lo haya olvidado a continuación, ya no estoy seguro de nada. Un cordial saludo, k.