
viernes, 29 de enero de 2010
El sobrino de Wittgenstein, de Thomas Bernhard

domingo, 24 de enero de 2010
El malogrado, de Thomas Bernhard.

Der Untergeher. Traducción de Miguel Sáenz.
domingo, 3 de enero de 2010
PREMIOS KOVALSKI. RESULTADOS 1ª Edición. 2009.
Resto de categorías:
Mejor libro de arte:
El Bosco y la tradición pictórica de los fantástico. VVAA
Mejor título: ex-aequo
Cementerio de las naranjas amargas, de Josef Winkler
La vida y la muerte me están desgastando, de Mo Yan
Mejor relato autobiográfico:
Dos ciudades, de Adam Zagajewski
Mejor libro de relatos:
60 relatos, de Dino Buzzati
Mejor relato corto:
Watten, de Thomas Bernhard
Mejor libro de ensayo:
En defensa del fervor, de Adam Zagajewski
Mejor trama liosa:
La calle de las tiendas oscuras, de Patrick Modiano
Mejor traducción:
Miguel Sáenz, por Cementerio de las naranjas amargas
Mejor libro de cine:
Víctor Erice. El poeta pictórico, de Rafael de Cerrato.
Mejor novela histórica:
El hospital de la transfiguración, de Stanislaw Lem
Mejor novela de ciencia ficción:
Solaris, de Stanislaw Lem
Mejor Relectura:
Austerlitz, de Sebald
Kovalski en castellano:
Exploradores del abismo, de Vila Matas
Mejor novela corta:
Metafísica de los tubos, de Amelie Nothomb
Autor revelación:
Adam Zagajewski
Mejor narrador:
Josef Winkler, por Cementerio de las naranjas amargas
Premios especiales:
Premio Mago de las palabras:
Ray Bradbury por El vino del estío
Premio especial a la mejor frase:
"Lo consigno pues en mi diario con letra de imprenta: EL SAPO HA DESAPARECIDO",
de Javier Tomeo en El canto de las tortugas
Premio Especial "Estoy como una regadera":
Cementerio de las naranjas amargas, de Josef Winkler
Con Menciones especiales a: El diluvio, de Le Clézio y El canto de las tortugas, de Javier Tomeo
sábado, 2 de enero de 2010
Premios Kovalski de Literatura. 1ª edición. 2009
Espero que esta iniciativa sea del agrado de alguien.
Bases del concurso:
1. concurren a estos premios todos aquellos títulos leídos por este humilde blogger en el año recién finalizado, en este caso 2009.
2. los premios están asignados según diferentes categorías que van desde las más típicas (mejor libro, mejor autor, mejor traducción,...) hasta las más variopintas que se le ocurran al organizador del concurso (mejor trama liosa, mejor novela psicótica,...).
3. los premios no podrán ser rechazados y éstos consistirán simplemente en la mención que de ellos se hacen en el blog.
4. como quiera que los libros que consursan no obedecen necesariamente al año de publicación de los mismos no es de extrañar que entre ellos se encuentren libros de hace veinte, treinta o quinientos años, es más, habrá mayoría de títulos no publicados en el año del concurso, si a alguien no le gusta esta circunstancia tendrá que aguantarse.
5. si bien estos premios aún no gozan del prestigio de un Nobel o un Pullitzer no es descabellado pensar que en un futuro no muy lejano se erijan como una referencia importantísima entre los autores que aspiran a pasar a ser inmortales en el olimpo de la literatura, por lo que este primer año tiene una gran significación y es lógico que el fallo se espere con la mayor de las expectativas.
6. en principio los géneros que compiten son los de novela, biografía, arte y ensayo, no renunciando en ningún caso a la apertura en sucesivas ediciones de otros géneros aún no cultivados por este ignorante lector como puedan ser la poesía o el teatro.
Nota: los marcados con R corresponden a títulos sometidos a relectura, estos libros pueden optar a los premios generales, únicamente al premio Mejor Relectura.
Nominaciones 2009 (por orden de lectura, más o menos).
1. La insoportable levedad del ser. Milan Kundera. (R)
2. Suicidios ejemplares. Enrique Vila Matas.
3. Mi siglo. Günter Grass.
4. El Bosco y la tradición pictórica de los fantástico. VVAA.
5. Hopper. Ivo Kranzfelder.
6. Nieve. Orhan Pamuk.
7. En una noche oscura salí de m casa sosegada. Peter Handke.
8. Una semana de lluvia. Francisco García Pavón. (R)
9. Baile y sueño. Javier Marías.
10. Pequeñas memorias. José Saramago.
11. Goya. Robert Hughes.
12. Ardiente secreto. Stefan Zweig.
13. Una noche sin luna. Dai Sijie.
14. La impaciencia del corazón. Stefan Zweig.
15. Carta de una desconocida. Stefan Zweig.
16. Desgracia. Coetzee.
17. Onitsha. JMG Le Clézio.
18. Desierto. JMG Le Clézio.
19. Suite francesa. Irene Nemirovsky.
20. El maestro de almas. Irene Nemirovsky.
21. Quieres ser millonario. Vikas Swarup.
22. Frente al espejo de una mujer. Ismail Kadaré.
23. Cortejo nupcial en la nieve. Ismail Kadaré.
24. La música del hambre. JMG Le CLézio.
25. Vida, representación y muerte de Lul Mazreku. Ismail Kadaré.
26. El lector. Bernhard Schlink.
27. El hospital de la transfiguración. Stanislaw Lem.
28. El castillo de arena. Iris Murdoch.
29. Solaris. Stanislaw Lem.
30. Amras. Thomas Bernhard.
31. Relatos. Thomas Bernhard.
32. 60 relatos. Dino Buzzati.
33. Tierras lejanas. Coetzee.
34. Austerlitz. Sebald. (R)
35. La soledad de los números primos. Paolo Giordano.
36. Borges. Caneiro.
37. Seda. Baricco.
38. Un hombre en la oscuridad. Paul Auster.
39. Microcosmos. Claudio Magris.
40. Morandi. K. Wilkin.
41. La corrupción de un ángel. Yukio Mishima.
42. Las benévolas. Jonathan Littell.
43. La metafísica de los tubos. Amelie Nothomb.
44. Sabotaje amoroso. Amelie Nothomb.
45. Primera nieve. Kawabata.
46. Lo bello y lo triste. Kawabata.
47. Un encuentro. Milan Kundera.
48. Lo seco y lo húmedo. Jonathan Littell.
49. El color prohibido. Yukio Mishima.
50. La náusea. JP Sartre.(R)
51. Está usted de broma, señor Feynmann. Feynmann.
52. En el café de la juventud perdida. Patrick Modiano.
53. Dora Bruder. Patrick Modiano.
54. Exploradores del abismo. Enrique Vila Matas.
55. Historia del cine europeo: de Lumiere a Lars Von Trier. Caparrós Lera.
56. Los rebeldes. Sandor Márai.
57. La calle de las tiendas oscuras. Patrick Modiano.
58. Nouvelle vague. Entrevistas.
59. Cementerio de las naranjas amargas. Josef Winkler.
60. Un pedigrí. Patrick Modiano.
61. Víctor Erice. El poeta pictórico. Rafael de Cerrato.
62. Reducción de condena. Patrick Modiano.
63. La historia comienza. Amos Oz.
64. El mal de Montano. Enrique Vila Matas.
65. El diluvio. Vila Matas.
66. Dos ciudades. Adam Zagajewski.
67. En defensa del fervor. Adam Zagajewski.
68. La embriaguez de la metamorfosis. Stefan Zweig.
69. Hitchcock. JL Castro.
70. Doméstica del enemigo. Amelie Nothomb.
71. Mujer silenciosa. Monica Zgustova.
72. Noche fantástica. Stefan Zweig.
73. Picasso. D´ors.
74. Batterbly el escribiente. Hermann Melville.
75. Historia del cine español. Roman Gubern.
76. Estupor y temblores. Amelie Nothomb.
77. Metafísica del amor. Arthur Schopenhauer.
78. La conciencia de Zeno. Italo Svevo.
79. La mosca. Slawomir Mrozek.
80. El hombre es un gran faisán en el mundo. Hertha Muller.
81. El canto de las tortugas. Javier Tomeo.
82. El enigma de la luz. Cees Nooteboom.
83. Akira Kurosawa. Vidal Estévez.
84. Wong Kar-wai: Grietas en el espacio tiempo. Gómez Tarín.
85. El sendero en el bosque. Adalbert Stifter.
86. Otoño en Madrid hacia 1950. Juan Benet.
87. La vida difícil. Slawomir Mrozek.
88. El vino del estío/El verano del adiós. Ray Bradbury.
89. La vida y la muerte me están desgastando. Mo Yan.
Próximamente se hará público el fallo.
Nota importante:
Resultaría inútil que algún autor o editorial intentara ponerse en contacto con este blogger para "inclinar" alguna decisión en un sentido u otro ya que este pequeño lector no atenderá a ninguna petición que no provenga exclusivamente de su absurdo criterio -para bien o para mal.
domingo, 27 de diciembre de 2009
El sendero en el bosque, de Adalbert Stifter

Es El sendero en el bosque una pequeña novela escrita en 1845 en la cual su protagonista -según sinopsis de la edición-el "neurasténico, solitario y misántropo Tiburius Kneight que, hastiado de todo e instalado en una vida de lujo en indolencia, decide visitar un balneario siguiendo los consejos de un doctor algo chiflado que nunca receta medicamentos a sus pacientes. Porque, ¿quién creería a un doctor que prescribiera un paseo por el bosque, una caja de lápices, un cuaderno de dibujo, una cesta de abedul y una campesina que recoge fresas?".
Ya desde pequeño Tiburius se comportaba de forma rarita: "El muchacho se mostraba con frecuencia pensativo y absorto y, en su distracción, hacía cosas que motivaban la risa (...) O cuando se le ocurría limpiarse sus zapatos en el felpudo de la puerta antes de salir los días en que fuera hacía un tiempo espantoso". Me he acordado del cuento de Mrozek en el que el Conde sale a la calle un día intempestivo.
"No se mezclaba nunca con nadie y, cuando se topaba con alguien (algo inevitable por sus frecuentes paseos, prescritos por el médico), gustosamente daba un rodeo para evitarlo." Mira, ahí le doy la razón, a veces uno se encuentra con fantasmas del pasado que mejor evitar -sobre todo si les debes dinero-, pero en otras ocasiones un encuentro inesperado en la calle puede ser un maravilloso recuerdo de épocas pasadas y a eso no se le puede dar la espalda.
Después de una primera temporada otoñal en el balneario y tras conocer a una joven que recolecta fresas para su padre el protagonista decide volver en primavera para ello prepara minuciosamente su equipo de dibujo:
Finalmente se encuentra una vez más con la joven, por la que no sabía exactamente qué sentimientos albergaba: "Tras haber ido varias veces de excursión por aquellos oscuros bosques, llegando incluso a divisar las cumbres nevadas del valle, un día sucedió que, vagando por aquellos parajes con sus cuadernos de dibujo y su cazadora gris se encontró de frente con María. No hubiera podido decir si venía ataviada de igual modo que el otoño pasado, puesto que no pudo reparar en ello. Pero tampoco sabía si él era el mismo o no que el año anterior, ya que sobre esta particular no había meditado."
Y esto es muy interesante, la capacidad del ser humano para adivinar, diagnosticar, intuir, comprender el cambio que ha podido experimentar en un año. ¿Cómo podemos constatar las diferencias que nos metamorfosean con respecto a nuestro yo pasado? Sólo el enfrentamiento con una realidad anterior y nuestra reacción ante ella puede darnos una pista. Sin embargo, ¿no habrá cambiado igualmente ese elemento del pasado? ¿Y en qué medida, a la par que nosotros o en dirección contraria? ¿Es posible que dos seres humanos continúen unidos a través de los mismos lazos que los ha unido anteriormente? ¿Cómo saberlo?
Uno de los personajes centrales de libro es el propio bosque y las descripciones de éste por parte de Stifter son extraordinarias, uno parece estar paseando realmente por el bosque mientras avanza páginas. ¡Es un magnífico libro para los amantes del senderismo!
Stifter puede ser a primera vista un escritor monótono, sin nada que decir, ahuyentador de dobles sentidos, de imágenes ambivalentes, pero yo pienso a veces que es todo lo contrario. Su prosa es tan clara, tan directa, tan poco presta a la interpretación que nos vemos forzados a cuestionarnos cada palabra del texto, ¿no es la recolecta de fresas junto a María una metáfora del acto sexual? ¿No es ese caminar sin itinerario preciso por el bosque una forma de dar a entender la incertidumbre del hombre ante la vida? ¿No es ese paraje maravilloso por el que se adentra el joven solitario un símil con el que aludir a lo sorprendente que puede resultar la existencia? ¿O en realidad no es más que una reflexión acerca de la soledad del ser humano quien aunque esté rodeado de magníficas personalidades -representadas por sitios hermosos- nunca estará satisfecho con la interacción efectuada con ellos? Puede que nada de esto. El doctor chiflado le ha recetado que vaya a un balneario a buscar esposa, así se curará. No es una prescripción descabellada. Al final el joven mejora, pero ¿sanará de su misantropía? El nacimiento de un hijo abrirá el camino para la desavenencia...
Por cierto, bonita portada, una acuarela de 1896 de Carl Larsson (La vieja iglesia de Sundborn, en el Museo Nacional de Estocolmo).